“Chicles”, el perro canela que se convirtió en un símbolo de alegría, esfuerzo y compañía en las carreras de Tijuana, falleció envenenado este martes 30 de septiembre. La noticia fue confirmada por su inseparable compañero, el entrenador Héctor “Flecha” Hernández, quien lo anunció entre lágrimas en una transmisión en vivo desde una clínica veterinaria.
Con la voz entrecortada, Hernández abrazó al perro y compartió con la comunidad que lo seguía: “Les informo que alguien muy malo, alguien con un corazón muy malo, envenenó al ‘Chicles’. Hoy, 30 de septiembre de 2025, se nos fue ‘Chicles’. ¡Mi niño hermoso!”.
Los médicos intentaron salvarlo, pero nada se pudo hacer. “¡Se nos fue el ‘Chicles’! Alguien me lo envenenó… no lo puedo creer: estaba conmigo, estaba conmigo en la sala”, repitió con dolor.

La partida del perrito generó una ola de mensajes de tristeza en redes sociales. Amigos, corredores y familias enteras expresaron su pesar por la pérdida de un animal que se ganó el cariño de todos a base de energía, nobleza y un espíritu inquebrantable. Aunque se denunció el envenenamiento, no se señaló a ninguna persona como responsable.
La historia de “Chicles” empezó a hacerse conocida en mayo de 2023, cuando de manera espontánea se unió a una carrera en Tijuana. Para sorpresa de todos, no se quedó atrás: corrió todo el trayecto al lado de los competidores y terminó en el tercer lugar general. Ese día nació una leyenda local.

Desde entonces, su figura se volvió inseparable de los eventos deportivos. Los corredores lo esperaban, las familias lo aplaudían y los niños lo reconocían como un verdadero campeón. Además, con la ayuda de “Flecha”, el perro recaudaba donativos al terminar las competencias para un albergue canino, demostrando que su carrera era también por otros animales que necesitaban apoyo.
El 2 de junio de 2023, “Chicles” recibió su primera medalla en la categoría “Perruning” durante una carrera de 5 kilómetros organizada por el Conalep Tijuana, plantel 2. Una vez más, alcanzó el tercer lugar general, y su hazaña quedó grabada en un video de TikTok que lo llevó a la fama nacional.

El 26 de agosto de 2024, su cuidador anunció su retiro de las competencias, luego de que sufriera una fractura de fémur en su pata derecha que requirió cirugía. Aunque ya no corría como antes, seguía siendo parte de la vida deportiva de la ciudad, siempre presente en las calles y en la memoria de quienes lo acompañaron.
Ese mismo año, el artista urbano Mode Orozco inmortalizó a “Chicles” en un mural en la Unidad Deportiva CREA de Tijuana. Allí quedó pintado con la leyenda “Bella Tijuana” y su número de campeón, el 175. El mural se convirtió en un lugar de homenaje, y hoy cobra más fuerza como espacio para recordarlo con cariño.

El adiós de “Chicles” deja un vacío en la comunidad. Para los corredores, su presencia representaba la esencia pura del deporte: correr por gusto, por pasión, por estar juntos. Su historia demostró que la lealtad y el esfuerzo no entienden de categorías ni de podios, y que un perro podía inspirar tanto como un atleta profesional.
Ahora, su recuerdo vivirá en cada carrera, en el mural que lo retrata y en los corazones de quienes alguna vez lo vieron acompañar a los corredores con esa energía que lo hizo tan especial.
“Chicles” fue más que un perro: fue compañero, motivación y un pedacito de alegría para Tijuana. Su partida duele, pero su historia queda como una huella imborrable.



